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Questions Clients Ask Before Starting
Cuando un cliente se acerca con un plano en papel o un boceto a mano, casi siempre repite las mismas dudas. No son preguntas técnicas sobre AutoCAD, sino sobre el proceso: qué recibo, en qué formato, cuánto tarda y quién corrige los errores. Vale la pena tener respuestas claras antes de la primera reunión, porque ahí se define si el proyecto avanza o se queda en un intercambio de correos.
La primera pregunta suele ser sobre el formato de entrega. El cliente quiere saber si recibirá el archivo DWG editable, un PDF para imprimir o ambos. Muchos no saben que un DWG puede abrirse con versiones anteriores de AutoCAD, así que conviene preguntar qué versión usa su estudio o su imprenta. Si el cliente trabaja con Revit o ArchiCAD, también hay que aclarar si se exportará un IFC o si el intercambio será solo en 2D.
La segunda consulta frecuente es sobre las unidades y la escala. Un plano puede estar dibujado en metros, centímetros o milímetros, y eso cambia todo el trabajo de cotas y de láminas. Antes de empezar, conviene confirmar si el proyecto se va a construir en obra o si es solo para presentación municipal. En el primer caso, las cotas deben ser normalizadas y los grosores de línea tienen que respetar la norma de impresión. En el segundo, se puede trabajar con una presentación más liviana.
La tercera duda tiene que ver con los tiempos. El cliente quiere saber cuántas horas de trabajo implica cada lámina y si hay margen para cambios. Una respuesta honesta ayuda más que una promesa: un plano de planta con mobiliario puede llevar cuatro horas, pero si hay que relevar el sitio o ajustar detalles constructivos, el tiempo se duplica. Es mejor aclarar desde el inicio qué revisiones están incluidas y cuáles se cobran aparte.
También aparece la pregunta sobre los bloques y las capas. El cliente no siempre sabe qué significa eso, pero intuye que un archivo ordenado es más fácil de modificar. Explicar que las capas siguen una convención ISO y que los bloques dinámicos permiten cambiar una puerta sin redibujarla genera confianza. No hace falta entrar en detalle técnico, solo mostrar que el archivo va a estar organizado para que otro profesional pueda continuar el trabajo sin perder tiempo.
Por último, está la pregunta sobre la impresión. Muchos clientes llegan con malas experiencias de planos que salen cortados o con líneas que no se ven. Vale la pena explicar cómo se configura la escala de impresión y qué grosores de línea se usan para que el resultado en papel coincida con lo que se ve en pantalla. Ese detalle, que parece menor, es el que más tranquiliza a un cliente que ya quemó una lámina en la imprenta.
Estas preguntas no son obstáculos, son parte del trabajo. Tener respuestas preparadas no solo acelera el inicio del proyecto, sino que evita malentendidos a mitad de camino. La próxima vez que un cliente pregunte algo que parece básico, recordá que esa pregunta ya la escuchaste antes y que la respuesta clara es la que convierte una consulta en un encargo.
Si estás por empezar un proyecto y tenés dudas sobre formatos, escalas o tiempos, escribinos a info@cadpandit.com. Te respondemos con un detalle concreto de lo que incluye cada entrega y cómo se manejan las revisiones.